La idea de crear una escuela guiada por los principios de la Pedagogía Waldorf, surge en el año 2001 por iniciativa de un pequeño grupo de madres y profesores, pues a lo largo de nuestra experiencia docente y de estudio en el campo de la educación, habíamos descubierto que la Pedagogía Waldorf. está basada en fundamentos pedagógicos sólidos, con metas claras y estrategias metodológicas adecuadas a cada fase evolutiva.
A principios del año 2002 fundamos la Asociación Escola Libre Lucense
como una entidad sin ánimo de lucro, formada por maestros, padres, y personas interesadas en esta educación. Entre los objetivos de la Asociación figuraba el dar a conocer la Pedagogía Waldorf, y la puesta en marcha de una Escuela que abarque Infantil, Primaria y Secundaria, con una metodología adaptada a las necesidades de los niños.
Las Escuelas Waldorf del mundo están gestionadas por entidades sin Ánimo de Lucro. Al sustituir las estructuras empresariales por estructuras asociativas, sin animo de lucro, las escuelas waldorf intentan realizar la Comunidad Escolar, pues el proyecto educativo pasa a ser responsabilidad de todas las personas que están implicadas en el msimo.
Hace cinco años que empezamos con un Grupo de Juegos en un Local del Ayunta-miento en Frigsa. Paulatinamente hemos ido creciendo, Actualmente estamos a las afueras de Lugo, en la Carretera de Bosende, nº 40. Hemos adquirido un terreno de 15.000 m2 en Donas (Santa Marta), donde se ubicará el futuro Centro que albergará Infantil, Primaria y Secundaria. El proyecto arquitectónico ya está ultimado y en breve se empezará la construcción.
Nuestro centro está afiliado a la Asociación de Centros Educativos Waldorf de España, que participa como miembro de pleno de derecho en el Consejo Europeo de Educación Waldorf, en la Asociación Internacional de Jardines de Infancia Waldorf, y en la Alianza para la Infancia. |
“La vida social saludable sólo se encuentra
cuando en el espejo de cada alma humana,
la sociedad como un todo se refleja
y en la comunidad vive la virtud de cada uno”
Rudolf Steiner
En los Centros de educación Waldorf el trabajo conjunto de los maestros y padres es uno de los pilares básicos, pues ambos colaboran conjuntamente en la administración y sostenimiento del Centro. Padres y maestros se reúnen en grupos y comisiones para llevar a cabo las distintas tareas:
El Claustro de Maestros, constituido por los maestros y las personas relacionadas directamente con la labor pedagógica, es el órgano dedicado a establecer las directrices pedagógicas del Centro. Y en lo concerniente a los aspectos pedagógicos, el claustro de maestros es autónomo. Se reúne una vez a la semana y en estas reuniones se revisan los aspectos pedagógicos, metodológicos, sociales y prácticos; se reflexiona sobre la evolución y necesidades de los alumnos. Estas reuniones de Claustro se dividen en tres partes: parte artística, parte pedagógica y parte técnica.
A su vez, el Consejo de Administración está formado por un número equivalente de padres y profesores, que se ocupan de la gestión de la escuela junto con el claustro de maestros.
Las Escuelas Waldorf funcionan como una Comunidad Educativa, pues el trabajo conjunto de padres y maestros en la tarea educativa y administrativa-económica es fundamental en la Escuela Waldorf.
Se organizan reuniones periódicas con los padres dónde se trabajan aspectos pedagógicos de interés para la educación de sus hijos. Se muestran las tareas que se hacen con los niños y se comentan los argumentos pedagógicos para trabajar según la metodología Waldorf.
De hecho, los padres juegan un papel vital en la supervivencia y crecimiento del centro, y lo hacen, organizando actividades para recaudar fondos, ayudando al mantenimiento del entorno del centro, etc, a través de las distintas Comisiones, de las que se encargan los padres (Comisión de apoyo administrativo, Comisión de talleres, Comisión de organización de mercadillos, Comisión de mantenimiento, Comisión de servicios, Comisión de difusión).
Aparte de estas responsabilidades prácticas y administrativas, la participación activa de los padres enriquece la experiencia educativa del niño que siente que el colegio es un lugar al que pertenece y al que los adultos que le rodean le aportan un importante valor, esto beneficia considerablemente la práctica educativa.
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