“Nuestro más elevado propósito ha de ser formar seres humanos libres, capaces de impartir desde sí mismos, propósito y dirección a sus vidas ”
Rudolf Steiner
El ritmo del dia
Al llegar al aula el maestro de clase recibe al niño con un apretón de manos, momento de intercambio para ver cómo está el niño. Después del verso de la mañana, llega la parte rítmica: ejercicios de lateralidad, juegos de ritmo, ejercicios de dicción y memoria (recitación de poemas, trabalenguas…), pequeñas dramatizaciones, y el sonido de todas las flautas tocando juntas, armonizan y concentran al niño para el trabajo del aula. Después se sumergen en la materia, propia de ese período. Versos y canciones ayudan en el aprendizaje de las lenguas vernáculas. Palabras, sílabas, fonemas aparecen de forma rítmica en el aula. Todo el cuerpo participa de este descubrimiento, dibujando las letras con los pies, con las manos, en el aire, en la libreta.
¡Con alegría y vida llegan las matemáticas! Dar palmadas, saltar, caminar para adelante y para atrás. Todo el mundo de los números se aprende con júbilo, por medio del cuerpo, y después se recogen en el cuaderno de clase con dibujos llenos de sentido y con los grafismos propios.
Después de tanta actividad, un momento para reponer fuerzas. Los niños comen su bocadillo y salen a jugar.
A la vuelta del recreo los esperan los idiomas extranjeros (Inglés y Francés), inicialmente versos, adivinanzas, canciones, corros y teatrillos, introducen al niño en la musicalidad de la nueva lengua. Más adelante vendrá la gramática.
Con el canto, la flauta pentatónica y otros instrumentos rítmicos los niños crean sus propias melodías en la clase de Música.
La clase de pintura es toda una experiencia, con la acuarela los colores cobran vida y los niños experimentan las diversas sensaciones del mundo cromático: el gesto desafiante del rojo, la tranquilidad del azul, el movimiento del amarillo. Todo un mundo por descubrir y crear!.
A última hora con sus manos y dedos ágiles, los niños calcetan una funda para su flauta (1º clase), hacen a ganchillo una bolsa para la pelota (2º clase), o tejen un gorro (3º clase). ¡Siempre cosas hermosas y útiles!.
Otros días los niños van al bosque a descubrir y conocer el Medio Natural: la caída de las hojas, la naturaleza desnuda, el nacimiento de los brotes, las ardillas correteando por los árboles…y ¡Cómo no! Plantan bellotas, recogen palos, hojas,.. con los que elaboran sus propios juegos y artesanías. También la huerta espera la llegada de los niños. Cavar, sembrar, sacar hierbas, recoger el fruto, y disfrutar de los ricos sabores, permiten al niño vivenciar las diversas etapas del crecimiento de las plantas y despiertan en el niño el respeto hacia la Madre Tierra, y lo importante que es la relación del ser humano con el medio ambiente.
“Una estrella forma el hombre que de cinco puntas es: la cabeza y las dos manos, y las otras dos, los pies ”
V.Garcia
El Mundo es Bello
Entre los siete y los catorce años, las emociones F predominan en el niño. Ahora se mueve en la esfera del sentimiento, y criba toda la materia de estudio a través de sus emociones como simpatía-antipatía. Por eso las asignaturas pretender evocar en el niño el sentimiento de “belleza”, y para ello todas las materias se presentan de forma artística y creativa.
Una Educación Integral
En Primaria toda la materia de enseñanza se dirige a los tres ámbitos del Ser Humano: el pensar, el sentir, y el querer (voluntad). Por lo tanto, una jornada escolar empieza con las materias intelectivas, pues durante las primeras horas los niños están más despiertos, a continuación llega el turno de las materias artísticas: pintura, música, modelado, idiomas…Se le da tanta importancia a la expresión artística porque ayuda a desarrollar el ámbito del sentimiento y de la emotividad. El final de la jornada escolar corresponde a las materias manuales y artesanales, desde los talleres de madera y de cobre a la Educación Física.
Las materias intelectuales se trabajan en períodos de cuatro semanas, porque así se permite al niño empaparse en profundidad del tema a tratar y retomarlo más adelante, cuando la semilla plantada en el primer período ya ha germinado.
El método de las Escuelas Waldorf es ecológico en sí ya que parte del todo e intenta comprender las partes dentro del proceso global. Cada año escolar gira en torno a un núcleo central que cohesiona todas las asignaturas. Así se desarrolla el conocimiento que va a actuar en el pensar del niño, incentivando su devoción hacia el prójimo y su asombro y respeto a la naturaleza.
Los cuadernos de clase
Todos los contenidos de las asignaturas se enseñan por medio de imágenes que se transforman en vivencias. De este modo todas las actividades tienen un elemento artístico como punto de partida, que despierta en los niños el gusto y alegría por las asignaturas. La vivencia de todos estos contenidos se plasma en los cuadernos de clase que confeccionan los propios alumnos. Estos cuadernos son auténticos “libros de textos” que reflejan la búsqueda de la información pertinente y su proceso de aprendizaje, por medio de dibujos y resúmenes. Son una síntesis del material trabajado en clase.
El currículo Waldorf
El currículo Waldorf cumple con el currículo oficial, y se complementa con otras disciplinas adicionales que enriquecen la formación del niño: Trabajos Manuales, y Artesanos; Música, Teatro, Pintura con acuarela, Dibujo, Euritmia, Agricultura, etc.
Las áreas transversales también son una parte importante del currículo de las Escuelas Waldorf. De hecho los colegios Waldorf pertenecen a la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO. Comprometiéndose a trabajar y despertar interés en los alumnos hacia valores universales como la Educación para la Paz, Derechos Humanos,...Germen del ejercicio de la ciudadanía. Evaluación
El seguimiento del proceso de aprendizaje del niño se recoge en un informe final de curso en el que se recoge la evolución del niño en todos los ámbitos: intelectual, emocional, y artístico, creándose una imagen general del desarrollo del niño. Se sustituye, así, la evaluación numérica con base en los exámenes, por una evaluación cualitativa.
El Maesto Tutor
El maestro-tutor, que imparte las materias troncales acompaña a los mismos niños durante toda la Primaria. Se establece, así un trabajo duradero, basado en un profundo conocimiento de cada niño, que permite el desarrollo de las facultades de cada niño.
La Communidad Escolar
La Comunidad Educativa es uno de los pilares básicos de las Escuelas Waldorf. Los padres colaboran estrechamente con los maestros en el mantenimiento de la escuela: acondicionan todo el espacio exterior e interior de la Escuela (podan árboles, plantan arbustos y plantas, hacen columpios y materiales de juego, etc), asisten periódicamente a las reuniones informativas de clase, y colaboran conjuntamente en la administración y sostenimiento del Centro, a través de diversas Comisiones y de la Junta Directiva. Los festivales trimestrales son un momento de encuentro de toda la comunidad educativa. Los niños muestran a sus padres con pequeñas representaciones de teatro, recitación, música, etc lo que han aprendido en ese trimestre.